Anónimo
Siglo XIII
La escultura presenta a María sentada en el trono con el Niño sobre la rodilla izquierda. A diferencia de otras vírgenes románicas catalanas, esta ha conservado una policromía antigua consistente en túnica roja, manto azul, velo blanco y una corona corlada con imitación de pedrería, debajo de la cual se entrevé otra capa de pintura, que muestra los rostros de un rosado más vivo, túnica verde, manto rojo y velo blanco con dobladillos rojos. Nada impide que ambas capas pictóricas sean medievales o incluso románicas. El manto en forma de casulla es una singularidad iconográfica que señala la identificación de María con la Iglesia o con el presbítero, que se viste con ella para celebrar la misa. Esta característica se ha relacionado con la Reforma Gregoriana y también con el desarrollo del culto a María en los siglos XI-XIII, período en el que este tipo de imágenes proliferaron en toda Europa. La talla ingresó en el Museo Episcopal de Vic en 1958 como parte del legado de Jaume Espona. Desconocemos su origen, pero sus similitudes con determinadas imágenes de la diócesis de Urgell y concretamente ceretanas, como por ejemplo la Virgen de Ix, podrían indicar que fue obrada en un taller de la Cerdaña.
Cataluña (Cerdaña?)
Siglo XIII
Madera de chopo policromada y dorada
72 x 26 x 15 cm
Procedencia desconocida
MEV 9692